ENTRENAMIENTO EN HIPOXIA

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Adaptaciones agudas a la altitud

Nuestro organismo se adapta a estos cambios a través de mecanismos:

– Hiperventilación

– Aumento de la FC en reposo, que conlleva un aumento del Gasto cardíaco (volumen de sangre expulsada por el corazón)

– Hemoconcentración: el organismo elimina líquido y hace que la sangre se concentre más.

– Aumento del pH sanguíneo: al aumentar la ventilación de forma brusca, se pierde mucho CO₂, dando lugar a una Alcalosis Respiratoria. Debido a esta adaptación, será complicado realizar trabajos anaeróbicos en los primeros días en altitud.

Por supuesto, estos cambios se dan en reposo. Una vez en marcha, la FC y la ventilación estarán más elevadas durante todo el entrenamiento, a la vez que disminuye el VO₂ máx, afectando negativamente al rendimiento aeróbico.

La disminución del VO₂ máx. se hace palpable por encima de los 1200 metros, aunque los deportistas de élite son capaces de experimentar cambios a los 900 metros sobre el nivel del mar.

Adaptaciones crónicas a la altitud
Lo que realmente nos interesa son las adaptaciones que mejorarán nuestro rendimiento cuando regresemos al nivel del mar. Estas adaptaciones dependerán del tiempo de estancia en altura, de la altura en sí misma, del número de veces que se ha subido, etc.

– Respiración: la ventilación se mantiene elevada durante todo el periodo de estancia en altitud.

– Transporte de oxígeno: pasados unos días en altura (de 3 a 6 días dependiendo del sujeto), el Gasto cardíaco disminuye de forma abrupta debido a la disminución del Volumen sistólico.

Aumentan también los niveles de Eritropoyetina (EPO) al producirse más globulos rojos. Se han llegado a observar aumentos de producción de EPO de hasta 400% en las primeras 48 horas de estancia.

– Hormonas: aumentan las catecolaminas, la hormona de crecimiento, las hormonas tiroideas, el glucagón y la antidiurética.

– Masa muscular: la masa muscular disminuye en estancias
prolongadas a 5.000 metros, y se reduce el grosor de las fibras musculares a 4.000 metros. Además el número de mitocondrias aumenta pero se reduce su tamaño.

BIBLIOGRAFÍA

– Goddard, R. (1967). “The effects of altitude on physical performance.” The Athletic Institute, Albuquerque.

– Hinojosa-Campero, W. E. (2011). “Gasometría arterial y adaptación en la altura.” Luz y Vida: Revista Médico-Científica.

– Naclerio, F. (2011). Entrenamiento deportivo: Fundamentos y aplicaciones en diferentes deportes.

– Wilmore, J., & and D. E. H. k. Costill (1999). Physiology of Sport and Exercise.

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