Vasodilatación sangínea y entrenamiento.

sangre

Todo el mundo se ha preguntado alguna vez por que cuando entrenamos las venas se nos “inflaman” o bien dicho, por que las mismas se nos vasodilatan, aumentando la hipertrofia de nuestros músculos. Nos percatamos como a las horas de acabar el entrenamiento, nuestros músculos y venas tienden a volver a su estado natural.

Esto tiene una fácil explicación, y esta estrechamente ligado con el circuito sanguíneo de nuestro organismo.

A la hora de practicar deporte, nuestros músculos demandan mucha mas energía y oxigeno que el resto de músculos, para vencer el estrés producido por dicho movimiento, y que el mismo se pueda ejecutar de forma correcta. Esta energía es trasportado por la sangre, por ello aumentamos el flujo sanguineo hacia los músculos esqueléticos implicados en el movimiento.

¿Cuales suelen ser las cantidades de sangre que precisa nuestro organismo?

–En los periodos de reposo, en torno un 15-20% de la sangre total del organismo se mantiene en la masa muscular, manteniéndose el resto en órganos mas activos como el hígado o los riñones.

–Cuando realizamos una actividad física, podemos llegar a destinar hasta el 80 y el 85% de la sangre a los músculos principales implicados en el movimiento (piernas, brazos, abdomen…). La cantidad de sangre destinada va a variar en función de la intensidad y duración del ejercicio físico. Deportes de larga duración como el ciclismo, running, triatlones, demandan grandes cantidades de sangre a nuestros músculos, por lo que debemos tener especial cuidado con los órganos como los riñones, el hígado y el cerebro, ya que los mismos pierden mucha de esta circulación sanguínea, produciéndose lesiones graves irreparables.

sangre